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Neuromoduladores en Oviedo

Tras una valoración personalizada, examinando el rostro de nuestro paciente y su expresividad, seleccionamos la dosis de neuromoduladores más adecuada para aportar un efecto rejuvenecedor y armonioso sin modificar la expresión natural.

Neuromoduladores Tipo A

Lo hacemos posible

Las arrugas dinámicas del rostro, o sea, las que se muestran más al realizar determinados gestos, como fruncir el ceño, reír o subir las cejas, se deben a la tracción de los músculos que hay debajo de las mismas.

Los neuromoduladores, al ser inyectados en esos músculos, anulan el impulso eléctrico que llega hasta ellos. Los músculos se relajan y se observa primero una atenuación de las arrugas, para, en los días siguientes, prácticamente desaparecer. La piel aparecerá mas lisa y la cara mas relajada, contribuyendo a dar un aspecto mas joven.

Lo mejor es que el efecto preciso de los neuromoduladores, hacen que la expresión de la cara no se modifique, ni tampoco la forma.

Como hemos señalado, el resultado aparece poco a poco según van pasando los días. Así, nadie del entorno del paciente notará que se ha realizado el tratamiento.

Se tratan las arrugas de la frente, concretamente del entrecejo.

El efecto pleno de los neuromoduladores para uso estético se logra entre 4 y 8 días después de su aplicación. A veces puede tardar algo más. La duración de ese efecto oscila entre tres y cuatro meses.

Es posible aplicar otro tratamiento cuando desaparecen los efectos del primero. Estos sucesivos tratamientos suelen ser más duraderos que el primero. Aunque cada caso es distinto, en algunos pacientes el efecto puede llegar a los seis meses.

El producto bloquea el músculo sobre el que se aplica durante un cierto tiempo. Al cabo de unos meses, el músculo tratado recupera la movilidad y en consecuencia, las arrugas producidas por su movimiento se presentarán de nuevo.

Si, se realiza en una sola sesión.

Según numerosos estudios médicos el tratamiento puede repetirse cada 4, 5 o 6 meses sin problemas.

No lo es, ya que al aplicarse una cantidad muy pequeña de producto con una aguja muy fina, lo más que puede notar el paciente va a ser un ligero escozor.

La duración del tratamiento con neuromoduladores es aproximadamente de unos 20 minutos.

No es necesario. Puedes volver a su vida normal después de aplicarte el tratamiento.

No hay que tomar muchas precauciones. No frotar la cara al lavarla, no acostarse ni frotar los ojos o la frente para que el producto no se desplace. Estas precauciones se observarán durante las primeras 4 horas.

No hay restricciones en cuanto a lo que se puede comer antes o después del tratamiento. Nuestro equipo médico le dará las indicaciones necesarias en la consulta previa. No se pueden tomar medicamentos que afecten a la coagulación (aspirina) antes de aplicarse los neuromoduladores.

Debe ser un médico y con gran experiencia en neuromodulación para que los resultados sean los deseados.

Si está embarazada no se le aplicará, por mera prevención, al no existir estudios al respecto. Hay enfermedades neuromusculares contraindicadas.

El equipo médico que aplica el tratamiento comprobará si el paciente es apto. Piense que sólo en 2005 se aplicaron más de 3,3 millones de tratamientos con neuromoduladores, por lo tanto no es un procedimiento reservado a los famosos ni a los millonarios.

En una cabina de tratamiento, con la consiguiente esterilización, higiene y desinfección necesarias de la piel, utilizando material médico de un solo uso. No es necesario aplicarlo en quirófano, al no ser un procedimiento quirúrgico.

6 Meses de belleza

En general, los efectos comienzan a desaparecer a los 6 meses o más.

Una vez desaparecen los efectos, el músculo vuelve a su actividad normal provocando la reaparición de la arruga, pero ésta nunca estará tan marcada que antes.

Es más, mientras duren los efectos del tratamiento la arruga no se marcará y no se agravará, ganaremos tiempo al envejecimiento facial.

Satisfacción del cliente 95%
Mejora estética 98%
Duración esperada 98%

Bruxismo y neuromoduladores

La aplicación de los neuromoduladores en los músculos masticadores ha probado ser una excelente herramienta para ayudar a combatir las secuelas y alteraciones del bruxismo

Es un potente e inocuo relajante muscular local que actúa por un largo plazo de tiempo (3 a 6 meses), relajando sólo los músculos masticadores afectados, sin producir los indeseables efectos secundarios de los relajantes musculares sistémicos.

El tratamiento consiste en la infiltración de neuromoduladores, a través de aguja muy fina, en los músculos masticadores afectados, lo que provoca una relajación de dichos músculos.

El procedimiento es ambulatorio, no requiere anestesia, no es doloroso y su efecto es inmediato en muy pocos días.

Los dolores musculares derivados del bruxismo pueden variar increíblemente de un paciente a otro, algunos pacientes relatan dolor mandibular, otros dolores de cabeza, algunos dolores de cuello e incluso de espalda, y los más desafortunados pueden experimentar dolores en todas estas zonas.

El 100% de los pacientes que son tratados con neuromoduladores disminuyen o eliminan estos dolores musculares en su totalidad, pero no así aquellos pacientes que presentan patología articular o dolor en su articulación mandibular (pudiendo incluso agravarse).